Currículum hecho con IA, y cómo encontrar lo que se ha inventado
Sí, se nota si un currículum está hecho con IA, y no por el estilo: se nota porque hay datos que tú nunca le diste y que aparecen igual en el documento. Le pides un currículum a un modelo de lenguaje y completa los huecos, porque completar huecos es todo lo que hace. El estilo se arregla en diez minutos. Lo que hay que revisar es qué se ha inventado, y eso se hace línea a línea.
Qué delata un currículum escrito por IA
Quien lo detecta no mira el estilo, mira la uniformidad. Un currículum escrito por una persona es irregular: unas líneas largas, otras cortas, un puesto con detalle y el siguiente en una frase. Uno hecho de una pasada sale parejo.
Todas las líneas con la misma forma
Verbo de acción, qué hiciste, resultado con porcentaje. Una vez está bien. Siete seguidas no son una carrera, son una plantilla rellenada.
Cifras redondas por todas partes
Un 30%, un 25%, un 40%. Los números reales son feos: un 17%, doce minutos, cuatro pedidos. Si todos acaban en cero, no se midió ninguno.
Vocabulario sin sinónimos
El modelo repite sus palabras: «optimicé», «lideré la implementación», «impulsé». Si tres puestos tuyos usan el mismo verbo, no los has escrito tú.
El resumen que le vale a cualquiera
«Profesional orientado a resultados con probada capacidad de trabajo en equipo.» Un resumen que le serviría al siguiente candidato no te describe.
La raya larga
El guion largo, que casi nadie teclea, en mitad de las frases. Es la huella más barata de encontrar, y la más fácil de quitar.
Un tono más pulido que el tuyo
Si el CV está escrito en un registro que no usarías en un correo, la entrevista sonará a otra persona. Se nota más en la sala.
Ninguna descarta por sí sola, y todas se arreglan reescribiendo un rato. El problema no es que se note. Es lo que hay debajo cuando se nota.
Qué se inventa una IA genérica, y por qué tiene que hacerlo
Conviene entender el mecanismo, porque no es una avería: es el funcionamiento normal. Le pides «hazme un currículum de administrativa con cinco años de experiencia» y has pedido un texto que parezca un currículum, no el tuyo. Como no tiene tus datos, rellena con los que suele haber.
La certificación que no hiciste
La más cara. Nombras hojas de cálculo y aparece un curso; nombras marketing y aparece una certificación de analítica. Se comprueba en dos clics.
El idioma que da por hecho
Estudiaste un semestre en Alemania y te pone alemán B2. Nadie ha dicho que hables ese idioma, y el primer minuto de la entrevista puede ser en él.
La herramienta del sector
Un ERP si eres de logística, un CRM si eres de ventas. Salen en esos currículums, así que salen en el tuyo. Y la primera pregunta técnica va por ahí.
El cargo un escalón por encima
«Coordinadora» pasa a «responsable de equipo», «auxiliar» pasa a «técnico». Suena mejor, y no coincide con lo que dirá tu empresa anterior.
Las fechas que tapan el hueco
Ocho meses sin trabajar se convierten en un contrato que llega hasta el mes siguiente. Eso no es un adorno, es un dato falso, y queda por escrito.
Un caso concreto. Lo que escribió una persona sobre su trabajo en una tienda: «Llevaba el Excel de los pedidos y avisaba cuando algo se acababa». Lo que devolvió la herramienta: «Gestioné el sistema de control de inventario, reduciendo las incidencias de stock un 30% mediante la automatización del reporting semanal».
Está mejor escrito, y por eso es peligroso. Ahí hay tres cosas que no existieron: el Excel no era un sistema de inventario, ese 30% no lo contó nadie y no se automatizó nada. Quien la lee no puede saberlo. Quien la defienda en la entrevista, sí.
En la demo se ve el camino contrario: qué línea salió de qué dato del perfil.
Abrir la demoCómo auditar a mano tu propio currículum generado
Unos quince minutos, con el documento generado en una ventana y lo que escribiste tú en la otra, no de memoria. Lo más caro primero: lo que puede costarte el puesto está en los dos primeros pasos.
Marca cada dato comprobable
Subraya lo que otro podría verificar: titulaciones, certificados, idiomas, fechas, empresas, cargos. Si eso no lo escribiste tú, bórralo. No lo reescribas: bórralo.
Pídele el origen a cada número
Por cada cifra, di de dónde sale y quién la midió. Si la respuesta es «suena razonable», fuera. Un número modesto que puedes explicar vale más que uno bueno.
Lee cada línea como si te repreguntaran
Ponle detrás un «cuéntame más de eso». Las que podrías desarrollar se quedan. Las que se acaban donde acaba la frase no son tuyas.
Devuelve tu vocabulario
Cambia las palabras que tú no usas por las que sí. Si en tu trabajo eso se llama albarán, «documentación logística» pierde. Vas a tener que decirlo en voz alta.
Comprueba lo aburrido
Correo, teléfono, enlaces y fechas. Nadie los relee, y un modelo que escribe tu contacto puede moverte un dígito. Cópialos a mano de donde ya los tienes.
Acabarás con un currículum más corto y más feo: frases desiguales, líneas sin número. Ese es el aspecto de un currículum verdadero.
Mira un CV construyéndose solo con los datos confirmados de un perfil ficticio.
Probar la demoQué preguntarle a una herramienta antes de fiarte
No todas rellenan huecos igual, y se puede saber cuál tienes delante antes de enviar nada. Cinco preguntas, y la respuesta está en lo que la herramienta hace, no en lo que promete.
«¿Qué hace si no le doy casi nada?»
La prueba más rápida: dale un perfil de tres líneas. Si devuelve un currículum completo, está rellenando. Lo correcto es un documento corto y con huecos.
«¿De dónde sale esta frase?»
Cada línea debería rastrearse hasta algo que escribiste tú. Si no puedes hacer el camino de vuelta, es texto generado, no tu experiencia de otra forma.
«¿Quién escribe mis datos de contacto?»
Correo, teléfono y enlaces no son redacción, son datos. Si los teclea el modelo, pueden salir mal, y es la única parte que tiene que ser exacta.
«¿Puedo decirle que no use algo?»
Un puesto que prefieres no enseñar, una habilidad que no quieres que te encasille. Que exista la opción es una cosa; que se respete, otra.
«¿Me enseña qué ha cambiado?»
Antes y después, línea a línea. La que solo entrega el resultado te obliga a auditarlo entero; la que enseña el cambio te deja revisar lo que tocó.
Las cinco se contestan solas en diez minutos de uso. Y todas son la misma pregunta: si puede escribir algo que tú no le diste, lo escribirá.
Dónde la IA sí ayuda de verdad con un currículum
Todo lo anterior es un argumento contra pedirle a una IA que escriba tu carrera, no contra usarla. Hay tres trabajos en los que rinde, y los tres comparten algo: el material ya existe y ella solo lo mueve.
Ordenar
Lo que este puesto pide primero tiene que estar arriba. Es un juicio sobre texto ya escrito, y una máquina que ha leído la oferta lo hace mejor que tú de noche.
Recortar
Una página se llena enseguida. Decidir qué sobra para esta oferta es tedioso y sale mejor con el anuncio delante. Nada de lo que queda es nuevo.
Traducir a las palabras de la oferta
Tú dices «albaranes» y el anuncio dice «documentación de entrega». Mismo hecho, el vocabulario de quien lee. Solo funciona donde es verdad: cambiar la palabra sin el hecho debajo es inventar.
Un ejemplo real. La línea que un analista mandaba a todo: «Elaboración de informes y cuadros de mando para los equipos de operaciones de clientes». Reescrita para una empresa de movilidad: «Fui el analista del mismo cliente de reparto de última milla durante dos años: rutas, tiempos de entrega y coste por parada para su equipo de operaciones».
No hay ni un dato nuevo. Estaba todo en su perfil y nada cabía en la frase genérica: quién era el cliente, cuánto duró, qué medía. La versión original no mentía, escondía. Y eso escondido es lo que a esta empresa le importa.
Así está construido esto en BeSuix, y toca decir el mecanismo, no el eslogan. El generador de CV trabaja solo con tu perfil confirmado, y sus instrucciones tratan inventar un certificado que no te sacaste como un fallo crítico, con el motivo escrito: te puede costar el puesto por deshonestidad.
Parte de esto es código, no instrucciones. El correo, el teléfono y los enlaces se inyectan desde tu perfil después de generar, y las habilidades marcadas como «no usar» se filtran antes de que el modelo las vea. La oferta se lee a temperatura cero y no puede añadir una palabra que no pegaste.
Palabras clave de la oferta
La misma línea de tu CV
Antes
Elaboración de informes y cuadros de mando para los equipos de operaciones de clientes.
Para esta oferta
Fui el analista del mismo cliente de reparto de última milla durante dos años: rutas, tiempos de entrega y coste por parada para su equipo de operaciones.
La regla
Ni un dato nuevo. Todo estaba en el perfil, y en la frase genérica no cabía nada de eso.
Un CV escrito solo con lo que tú has confirmado, oferta por oferta. Gratis durante la beta privada, con acceso por invitación.
Solicitar accesoQué pasa si te pillan
Aquí se confunden dos cosas que no se pagan igual. Una frase adornada se paga en la entrevista: preguntan por ese 30%, no hay respuesta, y el resto de la conversación se lee con desconfianza.
Un dato falso se paga después. Una titulación que no tienes, un certificado inventado, unas fechas movidas: eso no es una respuesta floja, es información falsa en el documento con el que te contrataron.
- La comprobación de referencias llama y las fechas no coinciden.
- El certificado lleva un número que cualquiera verifica.
- Alguien del equipo estudió donde tú dices.
- En el tercer mes te sientan delante de la herramienta que decía tu CV.
- En muchos contratos, falsear datos en la selección es causa de despido.
La cuenta, sin dramatismo: lo que se gana es pasar una criba; lo que se arriesga es el puesto entero. No es un buen intercambio.
Y hay un consuelo. Casi nadie tiene un currículum tan flojo como cree. Lo que falta no son hechos, es que los que ya tienes estén contados en los términos de esa oferta. Eso no hace falta inventarlo, hace falta encontrarlo.
Preguntas frecuentes
¿Se nota si el currículum está hecho con IA?
Muchas veces sí, y en segundos: frases con la misma forma, porcentajes redondos, cero sinónimos y un resumen que le valdría a cualquiera. Pero esa señal es cosmética. Lo que hunde una candidatura es el dato inventado de debajo, que no se ve hasta la entrevista.
¿Está mal usar ChatGPT para hacer el currículum?
En sí mismo, no. Mal está mandar lo que salga sin contrastarlo con tus datos. Úsalo para reordenar, para recortar y para usar el vocabulario del anuncio. No lo uses para producir experiencia: la tuya no la tiene, así que pondrá algo verosímil.
¿Qué prompt le pongo a ChatGPT para el currículum?
Ningún prompt arregla el problema de fondo, que es que el modelo no tiene tus datos. Sí ayuda darle la materia prima primero: pega tus fechas, empresas, herramientas y cifras, y pídele que las reordene para una oferta sin añadir nada que no pegaste.
¿Un ATS detecta que el currículum lo ha escrito una IA?
No. Un ATS es una base de datos con un buscador: indexa y filtra, no juzga quién escribió el texto. Lo que sí te perjudica es la maquetación: un currículum a dos columnas o guardado como imagen se lee mal y no sale en esa búsqueda.
¿Cómo reviso un currículum hecho con IA sin reescribirlo entero?
Haz solo las dos pasadas caras. Primero, borra todo dato comprobable que no escribieras tú: certificados, idiomas, fechas, cargos. Segundo, obliga a cada número a decir de dónde sale. El estilo puede quedarse imperfecto; esas dos son las que llevan coste real detrás.
¿Con la carta de presentación con IA pasa lo mismo?
Pasa más, porque una carta es casi toda afirmaciones y pocas se comprueban sobre el papel. Lo inventado suele ser la motivación: razones para querer ese puesto que tú nunca diste. Léela preguntándote si dirías cada frase en voz alta.
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