Expectativas salariales: la cifra, en qué unidades y dónde no va
Las expectativas salariales son la cifra que quieres cobrar en ese puesto, y en una casilla de formulario se escriben en bruto y en cómputo anual salvo que el campo diga otra cosa. Esa es la convención en España: bruto, al año, en euros, con las pagas que haya dentro. Lo demás (si conviene una horquilla, cuánto pides, cuándo lo dices) depende de una decisión que casi nadie toma antes de escribir: la de haber calculado tu número.
Bruto o neto, anual o mensual, y qué significan «SBA» y «B/A»
Las unidades se deciden antes que la cifra. «Pretensiones económicas», «pretensión salarial» y «expectativas salariales» son la misma pregunta con tres nombres, y su convención cabe en una línea: bruto, al año, en euros.
Bruto
Lo que la empresa paga por ti antes del IRPF y de tu parte de la Seguridad Social. Es la unidad por defecto de todo lo que se escribe en España: anuncios, formularios, nóminas y contratos.
Neto, o «líquido»
Lo que te entra en la cuenta. Nadie te lo puede pedir con sentido: depende de tu retención, y tu retención depende de tu situación personal y no del puesto.
Anual, y por qué el mes engaña
Veintiocho mil brutos al año son 2.333 al mes en doce pagas y 2.000 en catorce. El mismo sueldo. Si te piden la cifra mensual, escribe entre cuántas pagas va repartida.
«SBA» y «B/A»
SBA es Salario Bruto Anual, y B/A es lo mismo abreviado de otra forma: se ve escrito «30.000 € B/A». Las dos piden el mismo número, el del año entero antes de impuestos.
Media jornada, o veinte horas
La cifra se da por la jornada que vas a hacer, nunca proyectada a jornada completa, y se dice: «18.000 € brutos anuales por 20 horas semanales».
Con las unidades resueltas, el campo deja de dar miedo por lo que de verdad es: una casilla que fija un ancla, no un contrato.
Qué poner en la casilla cuando aún no sabes nada del puesto
Este es el caso real: el cursor parpadeando en un campo de un portal, sin haber hablado con nadie ni saber el alcance del puesto. La respuesta cambia según lo que el formulario te deje hacer.
Si el campo es opcional
Déjalo vacío y sigue. Si el portal te deja enviar la candidatura sin esa cifra, la conversación sigue abierta y no has puesto un ancla antes de saber qué te van a pedir.
Si es obligatorio y admite texto: una horquilla
«38.000 a 43.000 € brutos anuales». La horquilla útil mide entre un 10 y un 15 por ciento de su extremo bajo: más estrecha no da margen y más ancha se lee como que no lo has pensado. El extremo bajo es el único número que van a leer.
Si solo admite un número
Escribe el extremo alto de tu horquilla, no el del medio. En un campo numérico la cifra funciona como techo y no como punto de partida, y lo que venga después se mueve hacia abajo desde ahí.
Si la oferta ya publica su banda
Úsala. Si publica de 42.000 a 50.000 y tu número cabe dentro, escribe un punto de esa banda: has contestado con su propio dato. Si está por encima de la banda entera, dilo o no te presentes.
Lo que no vale: «a convenir»
«Negociable» y «a convenir» no son respuestas: quien lee ya sabe que es negociable. Si no puedes dar una cifra, di una frase con contenido: «Aún no sé si el puesto lleva variable; mi referencia ronda los 30.000 € brutos anuales».
Fíjate en lo que tienen en común las cinco: ninguna te pide adivinar lo que la empresa quiere oír.
En la demo ves cómo se lee una oferta entera antes de rellenar nada. Sin registro ni email.
Abrir la demoCómo llegar a tu número
Nadie te va a dar esta cifra. No existe una tabla que diga lo que vales, y quien te la venda está promediando a gente que no eres tú. Lo que sí existe es un método de una tarde.
Empieza por tu suelo
La cifra por debajo de la cual dices que no. Es aritmética y no ambición: tus gastos fijos de un mes por doce, más el margen para no vivir al filo. De tus tres números, es el único que no se negocia.
Diez anuncios y sus bandas
Busca diez ofertas del mismo puesto y la misma ciudad que publiquen banda y anota sus dos extremos. La mediana de esos extremos bajos es lo que paga el mercado hoy, y te ha costado cuarenta minutos.
Las tablas de tu convenio
Las tablas salariales de tu convenio colectivo fijan el mínimo de tu categoría y son públicas. No te dicen lo que puedes pedir, te dicen por dónde no se puede bajar, que sirve cuando lo que te ofrecen suena raro.
Las guías salariales, sabiendo quién las firma
Las que publican cada año las consultoras de selección están bien hechas y las escribe quien vive de colocar perfiles. Eso no las hace falsas, las hace una fuente con dirección. Léelas contra la estadística pública y quédate donde se solapan.
Dos personas, no un foro
Pregunta a dos o tres personas que hagan hoy ese trabajo, y no preguntes cuánto cobran: pregunta qué banda les parece razonable. Casi nadie contesta lo primero y casi todo el mundo contesta lo segundo.
Al final de la tarde tienes tres números: el suelo, el objetivo y el tope de tu horquilla. El objetivo va en el formulario, el tope se dice en voz alta y el suelo no sale de ahí.
También puedes ver lo que una oferta dice pagar, sacado del anuncio y puesto al lado del análisis.
Probar la demoQué responder cuando te lo preguntan en la entrevista
En una conversación cambia todo, porque hay alguien enfrente y el silencio pesa. Llega casi siempre al final de la primera llamada, porque quien selecciona no quiere pasar de ronda a alguien que se caerá por la cifra.
El primer movimiento es que la banda la digan ellos, y se hace con una sola pregunta:
«Antes de darte una cifra, ¿tenéis una banda asignada para este puesto? Si me la dices, te digo ahora mismo si estoy dentro».
Muchas veces la dan, porque así no suena a esquivar sino a ahorrar tiempo. Cuando insisten en que hables tú primero, la respuesta da el número y dice de dónde sale:
«Con lo que sé hoy del puesto, mi referencia está entre 26.000 y 29.000 € brutos anuales. Lo digo por lo que veo en el anuncio: son dos rutas más de las que llevo ahora y el turno de tarde entra en la ficha. Si el resto encaja, la cifra no va a ser el problema».
Funciona por tres cosas. Da un número, que es lo único que quien selecciona necesita apuntar. Lo justifica con algo del anuncio y no con lo que cuesta el alquiler. Y cierra sin renunciar a nada. Fíjate en lo que no hace: no dice lo que cobra ahora.
Si te preguntan cuánto cobras hoy, no estás obligado a contestarlo, y una frase corta funciona mejor que callarse: «Prefiero situarme por lo que pide este puesto». Y la cifra no es lo único que se mueve: teletrabajo, formación o una revisión a los seis meses son parte del paquete.
Horquilla o cifra: cuál va en cada sitio
La misma pregunta se contesta distinto según el canal, y la regla es corta: en un formulario, horquilla; en una conversación, una cifra con un «en torno a» delante.
El motivo es cómo se percibe cada una. Una horquilla dicha en voz alta se oye como su extremo bajo, porque la otra persona apunta el número que le conviene. Escrita en un campo se lee como una banda entera. Y hay un tercer canal que nadie prepara: la pregunta abierta del formulario, que se contesta con dos frases.
Aquí es donde entra BeSuix, y conviene ser exacto. BeSuix no tiene ningún dato salarial: no sabe lo que se paga en tu sector y no te va a decir cuánto pedir. La cifra la traes tú, y el producto ayuda a redactarla.
Dos cosas concretas. Cuando pegas el texto de una oferta, extrae lo que ese anuncio dice pagar y lo pone junto al análisis. Y hay una casilla donde pegas la pregunta literal del formulario, eliges longitud y tono, y devuelve una respuesta en primera persona anclada en lo que has confirmado. La más corta corta en veinte palabras.
Y lo que no hace: si tú no has puesto una cifra, no se la inventa. Devuelve un encuadre profesional y deja el número para ti.
La pregunta, pegada del formulario
«¿Cuáles son tus expectativas salariales para este puesto?»
El borrador
«Me sitúo en la banda que marca el puesto, con cinco años de performance y presupuesto propio detrás.»
El límite
No hay ningún dato salarial en el producto. Sin una cifra tuya, devuelve un encuadre y nunca un número.
Las preguntas abiertas de un formulario, respondidas con tus datos y en el largo que pide la casilla. Gratis durante la beta privada.
Solicitar accesoPretensiones económicas en el currículum: dónde no va la cifra
Esta es la parte con la respuesta más corta de la página. En el currículum no van. Ni las expectativas salariales ni las pretensiones económicas, salvo que el anuncio las pida expresamente.
Por qué no en el currículum
Porque es el único número de la página y el ojo va ahí antes que a tu experiencia. Porque caduca: el documento sirve seis meses y esa cifra no. Y porque se reenvía, así que acabas negociando con una cifra escrita para otra empresa.
Si el anuncio las pide, en la carta
Una línea al final, con sus unidades: «Mis pretensiones están en torno a los 30.000 € brutos anuales, con margen según el alcance del puesto». La carta se escribe para esa empresa y ese día.
En el formulario, sí, y con unidades
El campo del portal es el sitio natural de esa cifra: en bruto, en cómputo anual y con la jornada anotada si no es completa.
Es también la razón por la que las dos plantillas de CV que genera BeSuix no tienen campo de salario, y no lo van a tener. Un currículum describe lo que sabes hacer; la cifra va donde se hizo la pregunta.
Preguntas frecuentes
¿Las expectativas salariales se ponen en bruto o en neto?
En bruto y en cómputo anual, salvo que el campo diga otra cosa: es la convención de las ofertas, los formularios y los contratos en España. El neto no te lo puede pedir nadie con sentido, porque depende de tu situación personal y no del puesto.
¿Qué significa SBA en una oferta, y qué es «B/A»?
SBA es Salario Bruto Anual: el total del año antes de impuestos y de tu parte de la Seguridad Social. «B/A» es lo mismo abreviado de otra forma, y se ve escrito «30.000 € B/A». Las dos piden exactamente el mismo número.
¿Puedo dejar el campo de expectativas salariales en blanco?
Si el portal te deja enviar la candidatura sin rellenarlo, sí, y no pierdes nada: la conversación sigue abierta. Unas ofertas lo traen como obligatorio y otras no, dentro del mismo portal. Cuando lo es, una horquilla siempre gana a un «a convenir».
¿Cómo pongo la cifra si el puesto es de media jornada o de 20 horas?
Por la jornada real que vas a hacer, nunca proyectada a jornada completa, y diciéndolo: «18.000 € brutos anuales por 20 horas semanales». Sin esa coletilla, quien lo lea supondrá lo que le convenga y lo descubriréis en la tercera llamada.
¿Qué pasa si pido más de lo que paga la oferta?
Si te pasas por poco, casi nunca descarta: se abre una conversación sobre el alcance del puesto. Si tu cifra está por encima de su banda entera, sí descarta, y es mejor que pase ahora. Lo que no conviene es rebajarte antes de que te digan nada.
¿Puedo cambiar la cifra que puse en el formulario?
Puedes, y no es raro: contestaste esa casilla sin saber el alcance del puesto. Se hace con el motivo por delante, no con un número nuevo a secas: «Cuando escribí esa cifra no sabía que el puesto llevaba dos rutas más». Cambiarla sin explicar sienta mal.
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